UNA NUEVA HERRAMIENTA PARA EL DESARROLLO AGRO-EMPRESARIAL

Por: Vicente Silverio

Recién se inicia el año 2018, bajo la declaración presidencial de ser el año del fomento y desarrollo de las exportaciones en todo el país, lo cual nos pone de nuevo ante las perspectivas de incrementar al más alto ritmo la producción de diferentes renglones, especialmente aquellos que reúnen mayores perspectivas de demanda en el mercado internacional.

 

 

Estas posibilidades, nos dan  la oportunidad de reorientar la economía y el aparato productivo nacional, de forma tal que en ese proceso de reorientación socio económica tomen parte todos los sectores sociales, en especial aquellos que no teniendo un alto poder adquisitivo, si reúnen en sus manos las fuerzas productivas necesarias para renovar y echar a andar el tren de la economía nacional con nuevas energías y con horizontes más claros.

 

El horizonte más prometedor que se vislumbra en el firmamento internacional es el mercado de la producción alimentaria, especialmente los de origen agropecuario, faceta esta que fue en su tiempo, la columna vertebral del aparato económico de la República Dominicana; hoy cuando aun se sienten los efectos del peso socio económico de la actividad turística en los esquemas productivos, se abre de nuevo la ventana luminosa de la  producción agroalimentaria, con la posibilidad no solo de relanzar el aparato productivo rural en sus más amplias posibilidades, sino también trayendo la necesaria reivindicación de aquellos sectores más desprotegidos del espectro económico rural.

 

Tal visión la recoge en su esencia el Plan Nacional Familias Sostenibles y sus proyectos “A prosperar pal campo” y “En mi campo me quedo y prospero”, los cuales son sostenidos por la plataforma de la Fundación BIDICA Inc., la cual apoyados por el programa Coopera-Banreservas, se proponen redimir a los pobres del campo, especialmente los Micro, Pequeños y medianos productores y convertirlos en agro empresarios, asegurándoles justa participación en la producción y distribución de los beneficios del nuevo proyecto productivo que nos aguarda de nuevo en la tierra.

 

La redención de las familias y de los productores de menor poder, pero de mayor número, ha de ser la principal inversión del estado Dominicano, para poder lograr la integración consciente del mayor numero de manos y de individuos lo cual significa que se debe implementar una nueva metodología organizativa de esos sectores, de forma que las mismas sean lo más cónsono con su actual condición social y económica.

 

Partiendo de esa visión y teniendo en cuenta las  raíces históricas de las primeras empresas de economía solidaria, que son las que más se acercan a la condición social de esos sectores del campo, es que se entiende como acertada de propuesta de creación de un nuevo régimen cooperativo, fundamentado en la constitución de “Cooperativas de producción y trabajo” mediante las cuales habrá de   formalizarse la nueva integración de los nuevos productores y de los nuevos empresarios del campo.

 

La plataforma aquí expuesta, ha de  ser el punto de partida para el nuevo lanzamiento de la economía y la producción agro alimentaria sostenible con fines de exportación; donde los sujetos sociales, (Micro, Pequeños y medianos productores)  juegan un rol importante por su vinculación directa con la tierra y con la generación de empleos efectivos así como nuevas líneas de riquezas al patrimonio nacional.

Diseño y desarrollo Elvis Socías, Dirección Ramón Burgos
809-642-0508 / elvissocias@gmail.com